- Invertir en ti mismo. Esta categoría incluye todas las acciones que te cambian de manera positiva y permanente. Aprender inglés, hacer un viaje a otro país o leer un libro son formas de invertir tú tiempo cuyos resultados podrás disfrutar durante el resto de tu vida.
- Invertir en otros. Esta categoría incluye todas las acciones cuyo objetivo es ayudar a otras personas. El doctor que te operó de apendicitis o tu profesor de matemáticas entran dentro de esta categoría. En este caso, la curación y la clase no generaron beneficios directos para esas personas, salvo lo que cobraron por desarrollar su profesión; pero el que tú sigas vivo y todo los que aprendiste en esa clase puede que te permitan generar riqueza en un futuro, y a eso habrán contribuido indirectamente tu médico y tu profesor.
- Invertir en algo valioso. Esta categoría incluye todas las acciones que tienen como objetivo el crear algo capaz de generar valor por sí mismo. El tiempo que Beethoven invirtió en componer la quinta sinfonía dio como resultado una obra de música clásica inmortal, de la que han podido disfrutar millones de personas en los últimos 200 años y que seguramente seguirá deleitando a mucha más gente en el futuro. Russell Kirsch invirtió su tiempo en crear el primer ordenador programable, que más adelante permitió a otras personas crear los portátiles con los que hoy accedemos a Internet. Cada una de estas tres categorías es muy importante por sí misma y daría perfectamente para escribir un artículo. Sin embargo, hoy me quiero centrar en la primera categoría: invertir en ti mismo.
- * Por qué deberías invertir en ti mismo. Eres el activo más importante que tienes. Quiero que te quede bien claro, así que te lo voy a repetir: eres el activo más importante que tienes. A diferencia de un coche, que se puede cambiar por otro en cualquier momento, tú vas a seguir siendo tú hasta el final de tus días. No puedes venderte ni cambiarte por otro tú, pero lo que sí puedes hacer es mejorarte día a día. Vivimos limitados por los recursos y las vivencias que tenemos disponibles en cada momento. No es suficiente estar en el lugar adecuado en el momento oportuno, sino que tienes que ser la persona correcta en el lugar adecuado en el momento oportuno. Imagínate, por ejemplo, que una noche te encuentras con la mujer de tu vida en un bar y que resulta que sólo habla ruso. Para poder optar a conquistar a esa chica los requisitos mínimos son hablar ruso y tener unos conocimientos básicos de seducción. Es como si hubiese una oportunidad detrás de una puerta con una cerradura: si en ese momento no tienes la llave, no puedes acceder a esa oportunidad. Es más, si no tienes la llave, es posible que ni te des cuenta de que existe la puerta. La vida funciona así. Es como un gran castillo lleno de puertas con cerraduras. Si quieres explorar todo el castillo necesitas conseguir las llaves adecuadas, pero no todas las llaves son igual de fáciles de encontrar. A mucha gente le da pereza buscar las llaves y se pasa toda su vida en el salón del castillo al calor de la chimenea. No son conscientes de que se están perdiendo el olor de las flores del jardín y las maravillosas vistas que hay desde la torre más alta. Lo que hagas ahora determinará las opciones que tendrás disponibles en el futuro. Por eso, si de verdad quieres vivir al máximo, si de verdad quieres sacarle el máximo partido a la vida, nunca debes dejar de invertir en ti mismo.
- http://viviralmaximo.net/invierte-en-ti-mismo/
Me encanta soñar, porque los sueños algunas veces se hacen realidad, eso te lleva a ser Optimista, Perseverante, Constante, Luchador y a tener la tenacidad para seguir en la lucha por el camino de la VIDA.
lunes, 21 de septiembre de 2015
INVERTIR EN TI MISMO
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